Familia

¡No quiero fotos de mi hijo en Facebook!

debes conocer las normas que protegen la intimidad de tus hijos

Imagen: Caleb Woods @ Unsplash

Soy madre. Por eso me atrevo a afirmar que uno de los acontecimientos más importantes en la vida de cualquier persona es el nacimiento de sus hijos.

Desde el minuto cero comienzan los innumerables clics de nuestra cámara con la pretensión de  inmortalizar sus sonrisas, sus avances, sus cumpleaños, etc. Un sinfín de momentos especiales.

Estamos tan encantados y orgullosos de nuestros pequeños que  nos lanzamos a compartir sus fotos y vídeos con los demás, publicándolas en nuestras redes sociales y haciendo de ello algo cotidiano.

¿Qué hay de malo en esto, verdad?

Sin entrar a valorar la repercusión de las fotografías publicadas en Internet, que no es el propósito de este artículo, lo cierto es que cuando los padres atraviesan una crisis, la presencia de los hijos en los perfiles de Facebook o álbumes de Instagram pasa a convertirse en un foco de conflicto importante.

Lo que es peor: en un arma arrojadiza con la que atemorizar al otro progenitor.

La cuestión es: ¿sabes realmente si puedes colgar una foto de tu hijo en la red? ¿conoces las normas que hay detrás? ¿Tienes derecho a exigirle a tu ex pareja que no lo haga?¿Cómo debes actuar?

Estas son cuestiones recurrentes en los últimos años, así que intentaré aclararlas con esta entrada.

Derecho a la imagen de nuestros hijos

Las carteras y los álbumes repletos de fotografías han pasado a la historia. Ahora se lleva Internet: Facebook, Flickr, Instagram son medios cotidianos de exhibición de sus vidas.

Cuando publicas fotografías de tus hijos en redes sociales debes saber que estás haciendo uso de un derecho cuya titularidad les corresponde en exclusiva a ellos, con todas las consecuencias que esto puede acarrear y que desconoces.

Se trata de un derecho fundamental, recogido en el artículo 18 CE (Constitución Española) y que se denomina «derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la  propia imagen».

Ten presente que para el caso de los menores de edad este derecho gozará de mayor protección, lo cual se traduce en más exigencias y requisitos a los que debes dar cumplimiento si utilizas una fotografía de un pequeño.

Sólo para que te hagas una idea, es mucha la regulación al respecto:

Haz clic para ver una lista de la normativa
  • Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal [LOPD], y su Reglamento de desarrollo
  • Ley Orgánica 1/1996, de 15 de enero, de Protección Jurídica del Menor, de modificación parcial del Código Civil y de la Ley de Enjuiciamiento Civil [BOE], modificada posteriormente por la Ley Orgánica 8/2015, de 22 de julio, de modificación del sistema de protección a la infancia y a la adolescencia [BOE]
  • Ley Orgánica 1/1982, de 5 de mayo, de protección civil del derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen [BOE]
  • (Reglamento (UE) 2016/679 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 27 de abril de 2016, relativo a la protección de las personas físicas en lo que respecta al tratamiento de datos personales y a la libre circulación de estos datos y por el que se deroga la Directiva 95/46/CE (Reglamento general de protección de datos) [EURLex], que comenzará a aplicarse en 2018

El necesario consentimiento de los padres

La idea principal es que una imagen es un dato personal, al igual que lo son el nombre, los apellidos o la dirección de cualquier persona.

Dato personal que, como te había dicho antes, está protegido por Ley y por tanto SIEMPRE requiere autorización de la persona titular para su uso.

Cuando se trata de menores, aunque está claro que son titulares de este derecho, carecen de la madurez exigida para poder ejercerlo y protegerse de usos indebidos.

Para eso estamos los padres o sus representantes legales: Para decidir, en su nombre,  si se cuelga o no la fotografía de nuestro niño.

Seguro que te resulta familiar: Las aulas de colegios y guarderías se suman al avance tecnológico, promocionando sus  centros a través de  paginas web o incluso perfiles en redes sociales.

Es ahí  donde tu intervención, consciente o inconsciente, cumple con esta exigencia legal, que no es otra que el obligatorio consentimiento (o negativa) de los representantes o padres respecto a la privacidad de sus hijos.

Para entendernos, es igual que cuando el centro nos pide la autorización para que nuestro hijo asista a una excursión o salida del colegio, pero en este caso sobre imágenes de nuestro pequeño.

Si acabas de descubrirlo, te aconsejo que de vez en cuando eches un ojo a las publicaciones que colegios, academias o campamentos hacen de tus hijos.

No te olvides que eres el responsable de proteger su imagen, y que por lo tanto en cualquier momento puedes cambiar de opinión si deseas que tus hijos no aparezcan en páginas web o redes sociales.

Cuando tus hijos tienen 14 años o más

Aunque nos solemos referir a menores en sentido amplio, lo correcto es hacer un matiz de tipo legal.

La normativa de desarrollo de la Ley Orgánica de Protección de Datos (art. 13.1 RDLOPD) establece un hito en los 14 años.

Quédate con esta regla general: «A partir de los 14 años los menores pueden decidir sobre su imagen».

De este modo, cuando nuestro hijo o hija tengan más  de 14 años, aunque sigan siendo unos críos ante nuestros ojos y sigan dependiendo de nosotros, lo cierto es que podrán decidir por si mismos si permiten o no que se publiquen sus vídeos o fotografias.

Serán ellos, por tanto, quienes deban prestar el consentimiento.

Redes como Snapchat, YouTube, Instagram, WhatsApp, Telegram, etc. se encuentran entre los lugares de comunicación favoritos de nuestros adolescentes, que cuelgan sus aventuras bajo la ignorancia de sus progenitores y con el permiso que la Ley les otorga.

Si eres padre o madre de hijos en estas edades debes saber que la Ley no está de tu parte.

no es necesario tu consentimiento en las redes cuando tus hijos cumplen 14 años

Algunas redes en las que buscar a tus hijos de 14 años

Aunque podrás amenazar con la siempre eficaz frase «mientras vivas bajo este techo aceptarás nuestras normas»,  sabes tan bien como yo el efecto práctico que tendrá, y lo lejos que están de nosotros en conocimiento y uso de las tecnologías.

Por esa razón la postura más sensata es, a pesar de todo, enseñarles sus derechos  para que sepan como actuar y defenderse llegado el caso.

Recuerda que sigue siendo un menor de edad, y como padre o madre sigues teniendo el deber de cuidar, educar y vigilar a tu hijo.

Dependiendo del supuesto concreto, se nos puede exigir como padres  que asistamos y aceptemos expresamente la autorización dada por sus hijos cuando son mayores de 14 años.

De los 14 a los 16 años a nivel europeo

A partir del 25 de mayo de 2018, fecha en la que será aplicable el nuevo Reglamento Europeo en materia de protección de datos personales, la edad mínima para prestar consentimiento pasará a los 16 años desde los 14 actuales.

Ahora bien, tendrás que esperar a la transposición de la norma, es decir, que se incorpore y adapte el contenido de ese Reglamento al sistema normativo español.

Límites al Derecho a la intimidad de nuestros hijos

El Tribunal Supremo ya ha emitido alguna sentencia donde ha prevalecido el derecho al control de los padres sobre el derecho a la intimidad de los hijos.

Puedes descargar en el siguiente enlace la STS 864/2015, de 10 de diciembre.

En su Sentencia, el Alto Tribunal entendió justificado que una madre accediera al perfil de Facebook de su hija para acreditar que podía ser víctima de un delito (en este caso abusos sexuales).

Lo que vino a decir el Supremo en este sentido es que, cuando lo que está en juego es la protección del menor, el derecho a la intimidad de tus hijos no es obstáculo a tu obligación como padre o madre de velar por ellos.

¿Quién decide cuando no hay acuerdo?

Como te he contado antes, ambos  padres/tutores o representantes legales de los menores (con los límites que ya conoces) son los que deben dar el consentimiento y la autorización al uso de la imagen de sus propios hijos.

Esto es así en base a la denominada  «patria potestad», regulada en el art. 156 CC (Código Civil):

«[…] Artículo 156La patria potestad se ejercerá conjuntamente por ambos progenitores o por uno solo con el consentimiento expreso o tácito del otro. Serán válidos los actos que realice uno de ellos conforme al uso social y a las circunstancias o en situaciones de urgente necesidad […]”

En términos mas coloquiales, la patria potestad se traduce en que todas las decisiones transcendentales de la vida de nuestro pequeño/a deben ser tomadas por ambos progenitores por el mero hecho de ser sus padres. Así de simple.

Por trascendentales se entiende que hablamos de cuestiones relacionadas con su cuidado, salud, educación, desarrollo y protección, entre otras.

Ahora bien ¿qué ocurre cuando uno de ellos no ve con buenos ojos que el otro publique fotos de sus hijos en redes sociales?

Guardia y custodia vs. Patria potestad

Aunque todo lo que te he contado hasta ahora es válido para cualquier familia, la realidad es que nadie ha llevado a juicio a su pareja actual por discusiones como esta.

Así que la jurisprudencia sobre este asunto ha venido siempre marcada por los conflictos surgidos a raíz de rupturas en el ámbito familiar (separación o divorcio).

Por eso, lo primero de todo, debemos diferenciar entre dos conceptos: patria potestad y guarda y custodia.

La patria potestad, como se ha dicho, la ostentan ambos progenitores por el mero hecho de serlo.

La regla general, salvo muy raras y contadas excepciones, es que la patria potestad es compartida entre ambos.

Un régimen de guarda y custodia se establece tras una ruptura, es decir, cuando los padres dejan de convivir y es necesario fijar la forma por la que el menor se relacionará con ellos.

Una guardia y custodia puede ser compartida (p.ej. 6 meses con uno y 6 meses con otro), pero también puede ser atribuida en exclusiva a uno solo (p.ej.: con uno de ellos vive a diario y los fines de semana alternos y mitad de vacaciones se marcha con el otro).

Aunque no te lo parezca, es muy importante esta diferenciación, ya que trajo de cabeza a los juzgados hasta marcar un criterio mayoritario, que es:

 La decisión a la hora de publicar una foto de un menor en una red social es una cuestión de patria potestad y no de guarda y custodia.

Lo que se traduce en: No importa nada si disfrutas de tu hijo/a los fines de semana o a diario. Es irrelevante el régimen de custodia de tu hijo o hija. Es irrelevante si convive contigo todo el día o sólo los fines de semana.

A la hora de poder tomar decisiones en materia de imagen de tus hijos lo que importa es tu condición de progenitor.

La patria potestad que tienes sobre el menor te legitima para que tu opinión deba ser tenida en cuenta.

Llega a un acuerdo. O será el juez quien decida

Así que, en conclusión, ambos padres estáis obligados a llegar a un consenso. No vale más  la decisión de papá sobre la de mamá o la del «progenitor A» sobre el «progenitor B». Ni viceversa.

Aunque pueda sonarte inoportuno, mi consejo es que utilices el sentido común: Deja al margen tus rencillas personales y pondera el beneficio (o perjuicio) que pueden causar al menor vuestras publicaciones en redes sociales o similares.

Pero como probablemente no sea una cuestión de sentido común la que te ha llevado hasta aquí, a falta de acuerdo entre los padres será un juez quien resuelva esta cuestión por vosotros.

En su decisión calibrará la situación y determinará si es adecuado o razonable  el uso de la fotografía.

Los tribunales se han pronunciado en uno y otro sentido:

  • La Audiencia de Barcelona, por ejemplo, tuvo en cuenta la configuración de privacidad del perfil de una madre en Facebook, y permitió que siguiera publicando fotos entre familiares y amigos a pesar de la solicitud del padre (Sentencia)
  • Sin embargo, la Audiencia Provincial de Pontevedra falló a favor de la madre porque su padre no pidió consentimiento a la hora de subir una foto de su hijo a Facebook (Sentencia)

Como actuar ante la falta de acuerdo

Recuerda la premisa básica: es necesario el consentimiento de AMBOS padres (o representantes) del menor.

Sobre esta idea, veamos algunos escenarios con recomendaciones sobre cómo proceder.

¿Qué hacer si uno consiente sin que el otro este de acuerdo?

Antes de ir corriendo al juzgado, lo aconsejable es oponerse por escrito al uso de imágenes de tu hijo/a.

Debes utilizar un medio que deje constancia de que el destinatario ha recibido el mensaje y del contenido del mismo. Esto sólo se consigue con un burofax.

Si no deja de publicar fotos, ahora sí que solo te queda la vía judicial para retirar estas fotografías y prohibir su publicación.

Si desconoces la opinión de tu ex pareja al respecto

Mi consejo es que antes de publicar en redes sociales alguna foto de vuestro hijo (o hija), hables con el otro cónyuge y consigas consentimiento expreso y por escrito.

En nuestros despachos solemos recomendar que se aborde este tema en los convenios reguladores, y en alguna ocasión ha formado parte del acuerdo final.

Con el consentimiento escrito al menos tendrás cobertura legal.

¿Qué opciones me quedan si el otro progenitor se opone a que publique fotos del menor?

De nuevo solo te queda la vía judicial, porque ante el desacuerdo entre vosotros solo un juez puede autorizarte a que lo hagas.

Vía penal: ¿podrías ir a prisión en algún caso?

Más veces de las que nos gustaría hemos tenido que responder a un padre o una madre atemorizados por la amenaza de ir a la cárcel si se publican fotos de sus hijos en redes sociales.

No puedo negarte que existe la posibilidad de denunciar y querellarse por atentar contra el derecho al honor, intimidad y propia imagen. Lo ves todos los días en los shows televisivos.

Pero, a nuestro juicio, tiene pocas posibilidades una causa contra un progenitor (que te recuerdo tiene la patria potestad), a menos que dichas publicaciones fueran gravemente lesivas o humillantes para su hijo/a.

No es el caso cuando las imágenes que subes son una foto del final del día, una excursión al monte o una cara embadurnada por chocolate y caramelo.


Como padres que somos queremos siempre lo mejor para nuestros hijos. No permitas que el derecho a su imagen e intimidad constituya una excepción.

Las redes sociales están ahí, forman parte de nuestra vida y  son un canal más de comunicación.

Por esa razón debes hacer un uso adecuado de ellas en lo que a tus niños se refiere, y por esa misma razón debes velar porque ellos también lo hagan.

Espero que este artículo te haya sido útil en ese propósito.

 

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2 Comentarios

  1. David

    Gracias por el post. Mi duda es si la pareja de mi ex puede poner la foto de mi hija de 5 años como foto de perfil. Gracias y un saludo.
    David

    • mm

      Hola, David,

      Gracias por tu comentario.

      Como resumo más arriba en el artículo: la capacidad para decidir sobre tu hija menor es una decisión que ambos padres debéis tomar conjuntamente.

      Y hago hincapié en que sois ambos padres (tú y tu ex-pareja) quienes debes adoptarla.

      Nadie más, salvo un juez, puede tomar esa decisión.

      Si no quieres que la pareja de tu ex publique una foto de tu hija, mi consejo es que se lo comuniques por un medio que deje constancia de tu negativa (por burofax).

      Al mismo tiempo, comunica a tu ex-pareja (también por un medio que deje constancia) que no prestas consentimiento para que se haga uso de las imágenes de tu hija, y que en todo caso debe ser algo que ambos debéis adoptar de común acuerdo.

      A partir de ahí, las opciones dependerán mucho de la respuesta que den a tu posición.

      Espero que te haya servido de ayuda.

      Un saludo.

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